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Estos son los errores más comunes al aplicar el sérum facial ¡Descubre cómo corregirlos!

Los sérum pueden hacer auténticas maravillas por nuestra piel. Sin embargo, cometemos algunos errores al aplicarlos que les restan efectividad.

Sérum facial
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El sérum es un producto básico en toda buena rutina beauty, ya que los beneficios que proporciona a nuestra piel son innumerables. Los sueros faciales tienen una mayor concentración de activos que las cremas hidratantes, por lo que actúan más intensamente Si a esto le sumamos que textura es mucho más ligera, la penetración en la piel alcanza capas mucho más profundas. 

Existen sérums de muchos tipos, por lo que debes buscar siempre el que más se adecúe a tu tipo de piel. Puedes escoger un sérum antienvejecimiento para tratar las arrugas, uno calmante si tienes la piel sensible, hidratante cuando tienes la piel muy seca, antimanchas si sufres pigmentación o si el sol te ha pasado factura, iluminadores si tu piel está apagada y le falta vitalidad... En resumen, tienes un sin fin de opciones, pero es importantísimo que aprendas a utilizar muy bien este producto para sacarle todo el partido  y lucir una piel radiante.

Para ello, vamos a contarte cuáles son los errores más comunes a la hora de usar el sérum facial y a darte las claves para mejorar su aplicación

¡Siempre con la piel bien limpia!

Uno de los errores más comunes pasa por utilizar el sérum sin haber limpiado bien la piel antes. El momento correcto para usarlo es justo después del limpiador y el tónico. También tienes la opción de utilizar un spray de bruma facial antes del sérum, para que la piel no esté demasiado tirante. 

Si tan solo te limpias la piel por las noches, para desmaquillarte, estás cometiendo un grave error. Es importante que te acuerdes de la limpieza facial también por las mañanas, para eliminar el exceso de sebo y los restos de suciedad que tu rostro haya acumulado cuando dormías. 

El dosificador no debe tocar la piel

¿Tú también te pones el sérum directamente desde el dosificador a la cara? Pues sentimos decirte que lo estás haciendo mal. Debes tener en cuenta que si el gotero toca la piel y después volvemos a introducirlo en el bote, corremos el riesgo de contaminar el producto, lo que a la larga puede ser perjudicial para nuestra piel. 

La manera correcta de utilizar el suero es echándotelo en la palma de la mano (mejor que en la yema de los dedos, para evitar el desperdicio de producto), para después extenderlo por el rostro con los dedos. 

¡Ojo con la cantidad!

Cuando uses sérum facial debes poner especial atención en no excederte con la cantidad, ya que un error bastante común es usar mucho más de lo que realmente necesita nuestra piel. Aunque pueda parecerte poco, en realidad nos vale con tres o cuatro gotas para todo el rostro. Comienza a ponerlo en práctica y comprobarás que es igual de efectivo ¡y encima los sérum te durarán mucho más!

No arrastres el sérum por tu piel

Este es el error por excelencia a la hora de aplicar el sérum. Tendemos a extenderlo y arrastrarlo por la piel, como si se tratase de una crema. Pero no te olvides de que son productos diferentes, por lo que su aplicación también es distinta. 

La forma correcta de usar el sérum es empezar con las manos enfrentadas, justo encima de las cejas, e ir presionando con pequeños toquecitos hacia el exterior y por el resto de la cara. ¡No te olvides del cuello!

Espera antes de ponerte crema

La mayoría de las veces pecamos de impacientes y nos ponemos la crema hidratante inmediatamente después de aplicarnos el sérum, lo cual supone un tremendo error. Debemos dejar que la piel absorba completamente el suero antes de ir con el siguiente paso de nuestra rutina beauty. No debemos olvidar que el sérum es un cosmético altamente concentrado, y si queremos sacarle todo el partido tiene que penetrar bien en la piel. Si lo mezclamos con la crema, el resultado no será ni mucho menos el más eficaz y beneficioso para nuestro rostro. 

¿Cuándo usar el contorno de ojos?

Mientras que la crema hidratante es fundamental usarla después del sérum, con el contorno de ojos tenemos la opción de hacerlo antes. Puede parecerte una contradicción, pero tiene su explicación. La piel que rodea a los ojos es infinitamente más sensible que la del resto de la cara. Por eso, si con el contorno invertimos el orden, estaremos dotando a la zona de una capa protectora. 

Irene Cirvida

Irene Cirvida

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