Vídeo de la semana

Limpiador facial: ¿cuál es mejor para cada tipo de piel?

La limpieza facial es un paso imprescindible en nuestra rutina diaria de belleza. Todas sabemos la importancia de limpiarnos la cara cada mañana y cada noche. Sin embargo, no siempre sabemos cuál es el limpiador que mejor funciona con nuestro tipo de piel.

Rutina de limpieza facial
Getty Images

Una buena rutina de limpieza facial es fundamental para lucir una piel sana y radiante. Es necesario limpiarse la cara por la mañana y por la noche, antes de aplicarnos (como mínimo) el tónico y la crema hidratante. Ya sabemos que a veces es fácil despistarse, o que te de pereza cuando llegas a casa muy cansada y solo piensas en meterte en la cama... Pero, ¡dejemos las excusas a un lado! Solo siendo constantes crearemos un hábito que mejorará notablemente el aspecto de nuestro cutis. 

Es un error frecuente pensar que solo hay que limpiarse la cara cuando hemos usado  maquillaje. En realidad, la limpieza facial va mucho más allá, eliminando todo tipo de suciedad y previniendo el envejecimiento prematuro de la piel. Además, solo sobre una piel perfectamente limpia funcionarán al 100%  los sérums, cremas y demás cosméticos que utilicemos después.

Igual de importante que la constancia con la limpieza es saber escoger el producto más adecuado para nuestro tipo de piel. Toma nota de nuestros consejos, ¡verás como notas los cambios en tu piel!

Piel seca

Las pieles secas requieren de una hidratación constante, para evitar que envejezcan de manera prematura por culpa de la sequedad. No conviene utilizar limpiadores en formato jabón, ya que estos tienden a resecar la piel más aún. Es recomendable buscar productos que sean suaves e hidratantes, como la leche o la crema limpiadora. Otra buena opción para tratar adecuadamente este tipo de pieles son los limpiadores oleosos, que además eliminan los restos de maquillaje realmente bien.

Piel grasa

Si tienes la piel grasa los limpiadores de arcilla pueden convertirse en tu aliado número uno durante la rutina de limpieza facial. Este tipo de productos se caracterizan por absorber el exceso de grasa de la piel, ayudándonos a regularla. Otra opción a tener en cuenta son los limpiadores en formato espuma o gel, ya que evitan la obstrucción de los poros. Los productos matificantes son perfectos para este tipo de pieles. 

Si además tenemos problemas de acné, lo aconsejable es hacer la limpieza con productos astringentes que nos ayuden a abordar el problema. Ingredientes como el ácido láctico o el ácido salicílico son fundamentales para la limpieza de las pieles acneicas. 

Piel mixta

Las pieles mixtas son muy frecuentes, pero no todo el mundo sabe limpiarlas correctamente. A pesar de que lo ideal sería tratar la parte más grasa con un producto específico y la zona seca con otro, sabemos que es algo difícil de cumplir. 

Las espumas limpiadoras son una buena opción para las pieles mixtas. Este tipo de productos mantienen el cutis hidratado y, a la vez, eliminan el exceso de sebo e impurezas de la piel. 

Piel sensible

Si tienes la piel sensible, sabes mejor que nadie la importancia que tiene escoger un producto que sea respetuoso con el cutis. En cuanto al formato de limpiador, lo más aconsejable para este tipo de pieles son las aguas micelares, ya que limpian en profundidad pero son menos agresivas para la piel. Otro tipo de producto que también podrían utilizar las pieles sensibles son los limpiadores a base de aceite

Sin embargo, en lo que más te debes fijar si tienes la piel sensible es en la lista de ingredientes del producto. Lo mejor es evitar que contenga parabenos, sulfatos, alcohol y jabón. 

Irene Cirvida

Irene Cirvida

Continúa leyendo