8 tips para prevenir las rozaduras en los muslos este verano

El calor, el sudor y los pantalones cortos son una combinación que dan como resultado unas odiosas rozaduras en los muslos que este verano nos hemos propuesto evitar. Aquí tienes ocho consejos para librarte de ellas.

Da igual el tipo de cuerpo o la talla que cada una tengamos: las rozaduras en los muslos nos afectan a todas prácticamente por igual. El calor, el sudor y la fricción de la piel al andar con pantalones cortos o vestidos, provocan que se forme enrojecimiento y que aparezcan pequeños granitos en la zona interior del muslo, en las ingles e incluso en el pliegue de los glúteos. Y la cosa se pone aún peor cuando estas rozaduras se producen en la playa: no hay peor combinación que la de la sal, la arena y el sudor en nuestra piel.

Por tanto, ¿son las rozaduras en los muslos algo común? Pues sí. Pero eso no significa que tengamos que lidiar siempre con ellas.

 

 

Prescindir de los shorts, las faldas o los vestidos no es una opción, pues con estas temperaturas nos negamos a vestir de largo. Si piensas igual que nosotras, entonces te invitamos a leer estos consejos súper prácticos para disfrutar de estos calores sin sufrimiento. Remedios caseros, productos especiales y trucos (funcionan de verdad, por experiencia lo decimos) que van a ayudarte a despedirte de las rozaduras durante estos meses.

 

1. Los polvos de talco, el truco exprés por excelencia

Decimos que es "exprés" porque te va ayudar a prevenir las rozaduras en aquellas ocasiones en las que no vas a pasar mucho tiempo fuera de casa. Son rápidos de aplicar y eficientes, puesto que absorben el sudor. El problema es que no duran mucho tiempo sobre la piel y si quieres retocarte, tendrás que llevarte el bote de polvos de talco en el bolso, algo que no es muy práctico.

 

2. ¿Conoces los stick antirozaduras para pies?

Pues resulta que también sirven para los muslos. Estos sticks crean una capa fina sobre nuestra piel para protegerla de rozaduras, por lo que viene genial para aplicarla —además de en los talones— en zonas pequeñas como las ingles o la cara interna de los muslos.

 

4. La vaselina, un buen remedio casero

Evita las rozaduras en los muslos
IStock

¿La misma que te aplicas en los labios? Bueno, no exactamente. A poder ser, mejor neutra, sin fragancias y sin olores. Hay tiendas especializadas que venden frasquitos de vaselina antirozaduras, como es el caso de Decathlon, la cual es además súper duradera.

4. ¿Has oído hablar de la caléndula?

Se trata de una planta cuyas propiedades se utilizan en cosmética, puesto que su poder cicatrizante y antiséptico ayuda a regenerar la piel, a tratar cicatrices, pieles con acné e incluso aquellas más agrietadas. Por eso una crema de caléndula puede ser una buena solución para evitar las rozaduras: al ser tan hidratante, frena la fricción.

6. Y si quieres evitar las rozaduras mientras sales a correr...

Utiliza unas mallas de licra cortas debajo de los shorts deportivos que sueles usar. La licra es un tejido suave y deslizante que evitará la fricción de nuestros muslos.

 

7. Braga faja, ¿por qué no?

A ver, sexy no es, seamos sinceras. Pero sí puede resultar una opción cómoda cuando llevemos vestidos o faldas, ya que estas fajas tipo pantalón corto (como las que usa Kim Kardashian, por cierto) cumplen su función antirozaduras a la perfección. Eso sí, procura que también sean de licra o bien de algodón, un tejido transpirable.

 

8. Este invento te va a cambiar la vida: las 'bandelettes'

Lo descubrimos hace poco y nos atrevemos a decir que es uno de los inventos más efectivos contra las rozaduras. Se trata de unas bandas de tela súper suaves que se colocan en el interior del muslo, fijándose a ellos gracias a una pequeña capa de silicona interior que llevan, pero no ejercen nada de presión.

 

 

5. Cremas hidratantes, la opción más socorrida

Cualquier crema especialmente hidratante puede ayudar a prevenir rozaduras, especialmente aquellas con ingredientes como aceites naturales o mantecas (de kariré, de almendras...). Pero ten en cuenta que cuando la piel las absorba se pasará su efecto.

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