¿Comer pasta sin engordar? Sí se puede

Derribamos los falsos mitos que rodean a la pasta, que el 25 de octubre se celebra su día internacional.

Sara Fructuoso comiendo pasta
Sara Fructuoso disfruta comiendo pasta (@sarafructuoso__)

El miedo a los hidratos de carbono y, por tanto, a la pasta, está cada vez más extendido. La comida real está cada vez más presente en nuestras vidas y mientras somos más conscientes de que un vaso de leche entera o una manzana nos aportarán más nutrientes que ese producto bajo en calorías que tan atractivo nos parece cuando vamos al supermercado. Sin embargo, existe una especie de temor a comer hidratos de carbono y antes de comernos un plato de pasta preferimos comernos un filete de ternera o de pollo. ¿Pero es verdad que la pasta engorda tanto como pensamos? 

Según publicó The New York Times “mirar el reloj, y no solo las calorías, puede desempeñar un papel más importante en el control del peso de lo que se reconocía anteriormente" y remendaban no consumir hidratos a partir de las 14.30 h. Este viernes, 25 de octubre, se celebra a nivel mundial el Día de la Pasta y nos hemos propuesto derribar algunos mitos que rodean a la pasta

 

1. La pasta, al ser rica en carbohidratos, resulta imprescindible en cualquier dieta, ya que aporta nutrientes esenciales para el organismo. Asimismo, si se toma de manera moderada y no en exceso, es un alimento que puede ayudar a la pérdida de peso.

2. Si la pasta se cocina al dente (1 o 2 minutos menos que lo que indica su envase, como la sirven en El Rincón de Esteban o Il Pastaio, el restaurante de pasta favorito de la reina Letizia ) engorda menos. Esto significa que la pasta se cuece en su punto justo: queda completamente cocida por fuera, pero en su interior se mantiene una fina capa sin cocinar del todo. Esta forma de preparar la pasta logra que el índice glucémico de sus carbohidratos se mantenga más bajo que si estuviera muy cocida y más blanda.

3. La pasta fresca o integral: la pasta que menos engorda es la fresca, pero si se quiere adquirir en un supermercado, lo mejor es la integral. Ésta contiene carbohidratos de absorción lenta y está elaborada con harina integral. Además, aporta más fibra y vitaminas a la dieta diaria, lo que reduce el índice glucémico y ayuda a sentirse saciado.

 

Plato de rigatone a la boloñesa
Rigatone a la boloñesa, del restaurante el Rincón de Esteban

4. La pasta rellena: si se quiere pasta rellena y, además, mantener la línea, hay que optar por las que contengan vegetales y las que sean bajas en calorías. Por ejemplo, "las rellenas de carne tienen más calorías y grasas que las rellenas de verduras", comentan desde el restaurante 

5. Sustituir la mantequilla o aceite por rocío vegetal. El rocío vegetal es el aceite de girasol más puro que existe y contiene muy poca grasa.

6. Cuidado con las salsas: si no se quiere subir de peso, se debe evitar acompañar la pasta de salsas demasiado pesadas y procesadas, así como de grandes cantidades de queso rallado o del uso de nata o mantequilla para aportar jugosidad al plato.

7. Combinar la pasta con verduras es una buena opción para comer pasta sin engordar. De esta manera, no se le sumará calorías y, además, uno quedará satisfecho durante más tiempo.

 

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