Así afecta el cloro de la piscina a tu cabello, piel y uñas

El protagonista de la desinfección de piscinas, es decir el cloro, puede causar problemas en la piel, resecar el cabello y estropear las uñas. ¡No te lo pierdas!

Durante el verano el pelo, la piel y las uñas sufren mucho más y, por eso, es habitual que pasados los meses estivales tengamos que acudir a las peluquería y a los salones de belleza. Pero las cosas como son: un refrescante baño en la piscina después de una larguísima jornada de trabajo es el mejor de los planes. Eso sí, como todo, las tardes en la piscina también tienen sus inconvenientes, como la presencia del cloro. ¿Notas que tu piel está más deshidratada, que el pelo luce estropajoso y que las uñas se han vuelto agrietadas? No te preocupes porque esta vez vamos a contarte qué puedes hacer para minimizar y evitar los efectos del cloro. ¡No te lo pierdas! 

Pelo

"Cada vez somos más conscientes de la importancia de proteger la piel del sol todo el año y de forma más específica, en verano. Pero aún nos cuesta proteger el pelo, algo completamente necesario. Los rayos UV modifican la estructura del cabello, provocando deshidratación. Esto se traduce en una melena más áspera, sin brillo, apagada, quebradiza, con las puntas abiertas… Por otra parte, el sol oxida el pelo teñido y deteriora los pigmentos, modificando su color. Además, el cuero cabelludo puede sufrir deshidratación e incluso quemaduras, en personas con poca densidad capilar", explica Rocía Escalante, titular de Arbosana Farmacia y experta en dermocosmética.

"A los daños del sol hay que añadir los que provocan el cloro de las piscinas y la sal del mar. El cloro provoca deshidratación, al eliminar los aceites naturales del pelo, y en los cabellos teñidos, cambios y pérdida del color, al degradar los pigmentos. Por su parte, la sal del mar lo reseca y deshidrata, al tener un pH más alto que el del cabello", añade.

"Así que el primer cuidado que debemos proporcionar al cabello en verano es la protección. Por una parte, podemos utilizar filtros físicos para protegerlo del sol, como los sombreros, las gorras o los pañuelos. Por otra parte, conviene aplicar un protector capilar. Estos productos lo protegen del sol, el cloro y la sal del mar. Son fórmulas que no apelmazan el cabello, y que podemos usar en húmedo o seco, las veces que queramos. Yo aconsejo reaplicar siempre después de darse un baño", concluye. 

Piel

El cloro también, por desgracia, deteriora el manto graso protector de la piel, lo que significa que es imprescindible proporcionarle un extra de hidratación después de salir de la piscina. 

"Es el verano una de las épocas en las que una mascarilla más puede beneficiar a nuestro rostro, que se ve afectado por elementos desequilibrantes como las quemaduras solares o la pérdida de hidratación por agentes como el cloro de las piscinas o la sal del mar", nos explica Catalina Narváez, directora de educación de Aromatherapy Associates. 

El consejo de Jesús Martín, de la firma de cosmética Wherteimar, pasa por apostar por la hidratación durante el día y la reparación con una crema nutritiva en la noche, ya que según él es la mejor manera de reparar los problemas que causa el cloro: “De hecho, en nuestra firma contamos con cosméticos que son perfectos para ese punto extra de hidratación, pues están basados en los beneficios de las aguas termales, la pureza de las aguas de los glaciares helvéticos y en una sabia y delicada combinación de ingredientes activos naturales”. 

Uñas

El cloro es un agente irritante, lo que significa que puede afectar a la adherencia de esmaltes e incluso producir hiperreactividad. Invierte en un aceite con vitaminas para cuidar las cutículas. 

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