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Por qué deberías incluir el pan en tu dieta

Injustamente tratado por parte de numerosas corrientes dietéticas que lo han demonizado, el pan debería ser uno de los alimentos base de nuestra alimentación. Sea de trigo, de maízo de espelta, tiene una gran cantidad de fibra y vitaminas del grupo B que aumentan nuestra energía.

Los beneficios del pan para tu organismo
Crustó

¿Tienes razones de peso para excluirlo? La doctora Paula Rosso, del Centro Médico Lajo Plaza, y Laura Parada, nutricionista de Slow Life House, nos cuentan cómo incluirlo en nuestra dieta si no queremos engordar.

  • A primera hora. Como explica Paula Rosso, “la mañana es el mejor momento para incorporar hidratos como el pan que nos aportan energía durante un tiempo prolongado. Sin embargo, prescindir de él en la comida y en la cena nos puede permitir ahorrar hasta 300 calorías”.
  • Solo no engorda. El problema, como explica Laura Parada, “es que siempre se agrega a las comidas y añade una buena cantidad de calorías a nuestros menús. Si se opta por consumir pan en una comida hay que evitar a toda costa que sea con más hidratos como pasta o arroz”.
  • Por la noche, integral. Para evitar el riesgo de asaltar la nevera por las noche, es preferible tomar un pequeño trozo de pan después de la cena, pues es muy saciante. Por ojo, como recomienda Rosso, “siempre que sea integral”.
  • Para merendar, con semillas de sésamo. Como señala Paula Rosso, “siempre hay que merendar para activar el metabolismo y que los niveles de insulina en sangre se mantengan bajos, y una buena opción es una rebanada de pan integral con aceite de oliva y semillas de sésamo. ¿Sabías que sus nutrientes reducen la grasa abdominal?”.
  • Lee bien las etiquetas. La mejor opción es que sea integral, pero es importante fijarse bien en las etiquetas. Hay muchos en el mercado que presumen de ser altos en fibra o llevar multicereales y que han sido elaborados con harinas refinadas –no integrales-. La mejor opción nos la da Parada: “debemos comprar panes que contengan un porcentaje igual o mayor al 75% de harina integral. Los multicerales además, contienen mucha más cantidad de grasa”.
  • Pan de espelta, la opción más saludable. “La espelta es un cereal con excelentes propiedades nutricionales por su alto contenido en fibra, aminoácidos y vitaminas y además, procede mayormente de cultivos ecológicos y no contiene harinas refinadas”, explica la doctora Rosso. 

     

¡Hablemos de buen pan!

Desde la boulangerie Crustó nos explican cómo elegir un buen pan.

  • El primer estímulo es la vista: su aspecto. Un buen pan debe contar con una excelente corteza caramelizada y miga esponjosa de color tostado; matices visibles que se aprecian en los panes hechos con harinas de grano completo e integral.
  • El segundo sentido es el olor. Los diferentes aromas que impregnan nuestras fosas nasales auguran la calidad del producto. Un buen pan huele a cereales y a masa madre. Ese aroma tan característico y especial del levain.
  • El tercer indicador es el tacto y, por ende, el oído. La corteza del pan debe crujir al apretarlo. Un buen horneado y una buena calidad de los ingredientes, permite que nuestro producto tenga una textura crujiente, perenne durante todo el día.
  • Con respecto al sabor... ¡Oh, là, là! ¿Qué decir del sabor? Sin duda alguna, en el bocado debemos percibir un sabor intenso a cereales y el toque especial de la masa madre; un sabor completamente natural que rápidamente identificamos con el pan auténtico, el pan de verdad. 

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