Cómo cortarte el flequillo en casa, paso a paso, como si fueras una auténtica profesional

Si puedes prescindir de tocar el largo, no lo hagas y espera a poder visitar el salón de peluquería. Pero hay veces que la necesidad -y las ganas de experimentar- pueden con nuestra paciencia. Corta, sí, pero con cuidado y sin perder detalle de estos consejos.

Aitana, con flequillo recto
Aitana, con flequillo recto (GTRES)

Antes de que te lances a contar, que sepas que eres una intrépida. Todos los peluqueros coinciden en que el  flequillo, que enmarca el rostro, no es nada fácil de cortar cuando no eres profesional y las consecuencias pueden ser nefastas. Todas no tenemos la misma maña que Aitana, que en la Academia de OT se cortaba ella misma el flequillo, ¡cuidado! Pero, claro, todas entendemos que en tiempos de confinamiento tenemos que buscar soluciones por una misma y si ya hemos aprendido a quitarnos la manicura semipermanente, un corte de pelo no se nos iba a resistir. 

Si puedes prescindir de tocar el largo, no lo hagas y espera a poder visitar el salón de peluquería. En el caso que quieras retocar el flequillo, te contamos paso a paso cómo hay que hacerlo con la ayuda del prestigioso peluquero Eduardo Sánchez, director de Maison Eduardo Sánchez.

 

 

El flequillo enmarca la cara, ¡cuidado!

  • Elige bien las tijeras. Ni se te ocurra hacerlo con las de cocina, las que tienes por ahí de cuando ibas al colegio porque el resultado puede ser peor que el de los memes.  “Si se puede, es importantísimo tener unas tijeras específicas y bien afiladas, porque si no están bien afiladas, con cada tijeretazo el pelo irá hacia atrás y quedará demasiado corto, y no controlaremos bien la longitud”, explica Eduardo Sánchez.
  • Controlas más si lo haces en seco. No somos profesionales, así que esa es la mejor forma de controlar el largo. Siempre es importante partir del cabello secado al aire, sin estirar con plancha ni secador: de esta forma, evitaremos excedernos en el corte.
  • ¿Por dónde empiezo? Cuidado, este es paso más complicado y decisivo. “Primero, peina el cabello con un peine de púas finas”, explica Eduardo Sánchez. “De frente al espejo, busca justo el punto donde la cabeza se curva, donde se ve más abombada: ahí es desde donde marcamos el flequillo, separando el pelo en forma de triángulo. Ese triángulo debe comenzar en el centro del tabique y luego llegar más o manos hasta las tres cuartas partes de la ceja”. Eduardo añade un detalle importante para tener en cuenta según la cantidad de pelo que tengamos: “Mientras más atrás se inicie la punta del triángulo, más espeso va a ser el flequillo. En los casos en que el cabello no es muy abundante, es mejor no iniciar ese flequillo demasiado atrasado para no restar densidad a los laterales. A la vez, es preferible limitar la cantidad de cabello que separaremos en ese triángulo de partida, pues cuanto más ancho sea, más marcado será el flequillo”.
  • Corta en diagonal. “Usa los dedos índice y corazón para atrapar el flequillo entre los dedos y estira el cabello. Usa los dedos para controlar el largo que buscas y el sobrante que queda por encima es lo que debes cortar”, comenta Eduardo Sánchez. “Lo más fácil es girar el cabello ligeramente hacia arriba y no cortar en línea recta, sino abordar el cabello en diagonal: en vez de hacer un corte al ras, es mucho mejor entrar con las tijeras inclinadas, cortando con movimiento ascendentes, con un gesto como de picoteo. Es mejor que cortarlo en recto, porque si primero se corta recto y luego se quiere hacer irregular es muchísimo más difícil. No hace falta cortar todo ese cabello, sino sólo entresacar y eliminar las partes más largas: así el resultado es mucho más natural y si hay errores, pasan más desapercibidos”.
piluca santos

Piluca Santos

De pequeña quería ser modelo, pero como no llego ni al 1,70 m. de Kate Moss mi madre me sugirió que mejor aprendiera a coserme los bajos de los pantalones. Era el primer paso para convertirme en una diseñadora de renombre. Después descubrí que enhebrar la aguja no era lo mío y que quizá enhebrar palabras se me daría algo mejor. He venido a cazar tendencias, criticar potingues y a comer toda la ensaladilla rusa que me dejen.

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