Has aplicado mal el contorno de ojos toda la vida y no lo sabías

Tan importante es usar un buen contorno de ojeras como la forma en la que lo aplicas.

Sara Escudero
Sara Escudero, en una de sus fotos de Instagram (@collagevintage)

Por muy bueno que sea un contorno de ojos, como no lo apliques bien de muy poco te sirve.  La piel del contorno de los ojos es la zona más frágil de todo el rostro, de hecho es unas diez veces más fina que el resto y se reseca con más facilidad.  Su película hidratante es muy pequeña, ya que no contiene suficientes glándulas sebáceas y sudoríparas. Además, su microcirculación sanguínea funciona más lenta, y el drenaje de la zona es insuficiente. El cuidado del contorno de los ojos debe ser prioritario a partir de los 25 años para mantener la piel elástica y mitigar las ojeras, las bolsas y las arrugas. Los tratamientos para el contorno de ojos son uno de los esenciales en cualquier rutina de belleza, especialmente si se tiene en cuenta que la zona de los ojos delata el paso del tiempo mucho antes que cualquier otra facción del rostro. Alrededor de los ojos contamos con 22 músculos continuamente en movimiento. No es de extrañar que tanto “trabajo” se traduzca en arrugas y signos de cansancio, especialmente si se tiene en cuenta que la piel de esta zona es mucho más fina que la del resto de la cara, con pocas fibras de colágeno y elastina y, por lo tanto, propensa a la deshidratación.

“Las arrugas se producen por una pérdida de la elasticidad cutánea”, explica la médico estético Alejandra Olmo. “El contorno de ojos mejora la elasticidad de la piel, disminuyendo y disimulando las arrugas”, asegura. Tener una mirada cansada, con ojeras marcadas y bolsas, es algo que con el paso del tiempo se va acentuando y, por desgracia, todos estos signos se van haciendo más evidentes cada vez que cumplimos años. Lo mejor que podemos hacer para que el envejecimiento sea menos impactante sobre esa zona, es cuidar el contorno de ojos con productos específicos. 

Los expertos recomiendan empezar a partir de los 25 años para ir mitigando los signos de la edad y atajar cualquier problema, ya sean ojeras mejorando la microcirculación sanguínea, bolsas o finas líneas de expresión. “Es imprescindible que empieces a usar un contorno de ojos hidratante que atenuará esos pequeños signos de la edad, y ayudará a prevenir que se hagan más profundos. Lo ideal que es se use el contorno por la mañana y por la noche”, cuentan desde Germaine de Capuccini Goya, uno de los centros de belleza más TOP del barrio de Salamanca.

Cómo aplicar el contorno de ojos

 Alejandra aclara que “debemos empezar poniendo una pequeña cantidad de producto en el dedo anular, bastaría con una gota más o menos del tamaño de un grano de arroz. Lo que hay que hacer es repartir el producto alrededor del hueso que limita la cavidad ocular y después de haberlo aplicado por las ojeras también deberíamos aplicarlo encima de la ceja”. Según la doctora “la técnica es masajeando para conseguir un efecto drenante. Es importante no hacer fuerza, ya que la zona del contorno de ojos es la piel más fina y sensible de toda el rostro”. “Tienes que aplicarlo mañana y noche dando pequeños toques en la zona habitual de las ojeras y extenderlo suavemente por el párpado”, añade Natalia. 

Además, puedes recurrir a tratamientos en cabina, como el Drenaje linfático facial, del centro estético del Barrio Salmanca. Es una técnica de masaje manual dirigida a activar el sistema linfático del rostro y con ello, conducir los líquidos retenidos (edema) hacia los ganglios linfáticos situados cerca de los oídos y ojos. Es un masaje técnico suave con ligeras presiones. La técnica logra eliminar gran parte de las toxinas que estaban retenidas formando hinchazones, lo que genera una mejora inmediata del aspecto de la cara y de la calidad de la piel, siendo muy evidente en las personas con bolsas en los ojos.

piluca santos

Piluca Santos

De pequeña quería ser modelo, pero como no llego ni al 1,70 m. de Kate Moss mi madre me sugirió que mejor aprendiera a coserme los bajos de los pantalones. Era el primer paso para convertirme en una diseñadora de renombre. Después descubrí que enhebrar la aguja no era lo mío y que quizá enhebrar palabras se me daría algo mejor. He venido a cazar tendencias, criticar potingues y a comer toda la ensaladilla rusa que me dejen.

Continúa leyendo