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Este es el orden correcto en el que te tienes que aplicar los productos de belleza para que el maquillaje dure más

Todas sabemos que el primer paso antes de empezar un maquillaje es la limpieza, ¿pero estás segura de que el orden en el que aplicas los productos es el correcto?

Kendall Jenner
Kendall Jenner, en el backstage mientras la maquillan (GTRES)

Cuando se trata del cuidado de la piel, tenemos claro que queremos hacer todo lo posible para frenar el proceso de envejecimiento y lucir un rostro joven, hidratado y luminoso. Y para eso es esencial aplicar correctamente los productos de belleza, sobre todo antes de empezar un maquillaje. Esto se consigue con una cuidadosa rutina diaria, pero ¿sabes cómo hay que aplicar correctamente los productos de belleza? Las maquilladoras Sonia Marina y Cristina Lobato nos dan todos los tips para lograrlo. 

La típica frase 'el orden de los factores no altera el producto' es un completo error. “Es importante seguir este orden, ya que el serum es una prebase para nuestra piel antes de aplicar la crema hidratante, y el contorno de ojos siempre se debe echar antes de la crema, ya que si lo aplicamos después el producto no penetrará porque habrá penetrado previamente el de la crema, por lo que malgastaríamos el producto de contorno de ojos", señala Aura Serrás, directora de iS CLINICAL España.

Limpia la piel con el producto correcto

A la hora de limpiar, "escoge productos dependiendo el tipo de piel ya que en el mercado hay una amplia variedad de productos con diferentes texturas o principios activos: leche limpiadora, crema limpiadora, limpiador en gel o mousse y agua micelar", dice Cristina Lobato. 

- Piel seca: Leche limpiadora para la rutina de mañana y crema limpiadora para la rutina de noche.
Para la rutina de mañana la maquilladora recomienda la leche limpiadora, que es una textura más suave, porque durante la noche la piel hace una función natural de limpieza. Es decir, por la mañana no es necesario un producto que limpie en profundidad.

Sin embargo, la crema limpiadora tiene una textura más densa y suele estar elaborada con aceites y ceras con agentes muy hidratantes. Por ello, la crema limpiadora es mejor opción en la rutina de noche porque desmaquillamos y necesitamos retirar las impurezas acumuladas en la piel a lo largo del día.

- Piel sensible: La mejor opción para este tipo de piel son las aguas micelares porque no hace falta hacer fricción sobre la piel, no hay que arrastrar el producto.

Empapa un algodón con el agua micelar y deposítalo sobre la piel, deja que las propias micelas atrapen la suciedad. Por el tamaño de la micela nunca va a penetrar en la piel, va a quedar en la superficie. Al no ser absorbida por la piel, el riesgo de sufrir alergias disminuye mucho. El agua micelar se puede usar también para todo tipo de pieles.

- Piel grasa: Este tipo de piel se siente más cómoda con limpiadores en gel o mousse porque arrastran más las impurezas y los propios aceites naturales de la piel.

2. Tónico

Uno de los pasos vitales y que jamás se deben saltar. La aplicación del tónico es el paso más importantes para mantener una piel sana y equilibrada. Cuando utilizamos un producto limpiador o estamos en la ducha con el agua caliente, el pH de la piel se desequilibra. Teniendo en cuenta que el pH es el mecanismo de protección que tiene la piel, si no lo mantienes equilibrado, pones en riesgo la salud de tu propia piel.

El tónico ayuda a reequilibrar el pH de la piel y a fortalecer esa barrera protectora. Si tienes un desequilibrio constante en el pH estás abriendo la puerta a bacterias y se pueden crear muchas afecciones cutáneas.

3. Sérum

Es uno de los cosméticos que han creado un antes y un después en la rutina de cuidado facial. El sérum es uno de los cosméticos más eficaces porque lleva una alta concentración de principios activos que consiguen penetrar, gracias a su textura, a las capas más profundas de la piel. Generalmente los serums, aunque hay de muchos tipos, contienen componentes antioxidantes, ácido hialurónico y vitamina C, ésta última nos ayuda a potenciar la luminosidad de la piel.

4. Contorno de ojos


Se trata de una zona que hay que nutrir en profundidad, incluso en las pieles más grasas. Tiende a deshidratarse y secarse mucho más que el resto del rostro, pierde elasticidad y suelen salir líneas de expresión. Escoge contornos de ojos que contengan agentes nutritivos, puedes optar también por productos que activen a nivel circulatorio, que sean descongestionantes y bajen la inflamación de la bolsa.

"Aplica el contorno en la zona inferior del ojo, tecleando por encima del hueso del pómulo hacia la zona baja del ojo, sube hacia el tabique nasal y recorre hasta el vértice de la ceja. Como si hiciéramos un ∞ en los ojos", remarca Cristina Lobato.

5. Bálsamo labial

Hidrata el labio mientras continúas con la rutina de cuidado facial, así conseguirás que vayan penetrando todos los principios activos. El labio estará listo para maquillar después.

6. Crema hidratante


Escoge una hidratante en función del estado de tu piel y de sus carencias.

- Piel grasa: opta por hidratantes que sus principios activos ayuden a retener la humedad de la piel. Éste suele ser el problema principal de este tipo de pieles: sufren deshidaratación porque el agua se evapora.

- Piel seca: elige hidratantes con agentes nutritivos que proporcionen elasticidad a la piel.


Con este ritual de tratamiento conseguimos equilibrar la piel tanto a nivel hidratación como a nivel sebáceo. Si hemos utilizado los productos adecuados, conseguiremos seborregular las pieles grasas y a las pieles secas habremos aportado la nutrición necesaria para que el producto de pigmento de color que apliquemos después quede lo más uniforme posible.

“Hay que preparar la piel antes del maquillaje. Si está deshidratada es muy probable que se absorba el producto y no aguante el maquillaje mucho tiempo, también puede ocurrir que la piel se escame y el maquillaje se vea a parches en el rostro”, cuenta Sonia Marina. 

7. Corrector

Corrige las discromías o alteraciones de color en la piel producidas por manchas de sol, granitos u ojeras. Aplica corrector antes de la base de maquillaje porque es posible que haya manchas que necesites cubrir con tonalidades que necesitarás neutralizar con la base para que no se vean los contrastes de color. Aplica corrector en las zonas con más imperfecciones, hazlo en pequeñas cantidades y con la yema de los dedos para que se funda a la perfección con tu piel.

"Para las ojeras, cubre las ojeras dependiendo de la intensidad o tonalidad de la misma. Desde los tonos más beige hasta los más asalmonados o anaranjados para las ojeras más oscuras", aconseja Cristina Lobato. 

8. Base de maquillaje


El tono de la base debe ser lo más parecido al tono o subtono de la piel.

- Subtono frío: pieles que se enrojecen con facilidad, reactivas o sensibles al sol. Son pieles finas, claritas y rosadas.
Las bases de maquillaje adecuadas para este tipo de piel son de subtono rosa.

- Subtono cálido: pieles con pigmentaciones amarillentas o doradas. La inmensa mayoría de las españolas entran dentro de esta clasificación ya que tienden a ser más cálidas.
Las bases de maquillaje adecuadas para este tipo de piel son de subtono amarillo.

- Subtono neutro: pieles que pueden presentar zonas con diferentes pigmentaciones. Son pieles más beige.
Las bases de maquillaje adecuadas para este tipo de piel son de subtono beige.

Ahora la gran duda es, ¿cómo es mejor aplicar la base de maquillaje? "Todas las herramientas son necesarias, para conseguir los mejores resultados, solo hay que conocerlas para usarlas correctamente y sacarle el máximo partido. Las brochas nos ayudan a depositar mejor las texturas en polvo (incluso en crema), los dedos cuando queremos conseguir acabados muy naturales y las esponjas cuando trabajamos productos densos o queremos una mayor cobertura", dice Sonia Marina. 

9. Iluminador


Ilumina con correctores de baja cobertura o con iluminadores correctores. hay de varios tipos: 

- Iluminadores fluidos: aplica iluminadores hidratantes y de cobertura ligera y traslúcida que tengan un suave velo perlado.
El iluminador lo aplicamos siempre en la zona alta del pómulo hacia la sien, la nariz y barbilla. Siempre y cuando, por tu tipo de piel en estos dos últimos puntos, no sean zonas conflictivas con respecto al brillo producido por la grasa.

- Iluminadores en polvo: estos suelen ser algo más brillantes que los fluidos dado que por lo general tienen mayor concentración de pigmento. La maquilladora recomienda utilizarlos durante las horas de menos luz solar o en entornos con luces más cálidas.


Con respecto a los tonos, para las pieles más cálidas Cristina Lobato recomienda los tonos más bronces o con matices más dorados.

Y para aquellas más frías/pálidas, además de los tonos ligeramente dorados, también pueden optar por tonos más rosados.

10. Polvos

Encargados de sellar toda la base y de alargar la duración del maquillaje. "Matificaremos también dependiendo de los gustos de cada uno. Matiza, por ejemplo, áreas conflictivas como la zona T", dice Cristina Lobato. 

“Los polvos traslucidos ayudan a minimizar el poro ya que quitan el brillo de la piel y en consecuencia minimizan el poro abierto. En el caso de las pieles grasas y con poros dilatados, nos ayudan a sellar el maquillaje en el rostro y que este consiga cubrir el poro”, remarca Sonia Marina. 

11. Maquillaje de ojos

Aplica una prebase para alargar la duración de las sombras y potenciar el color. Maquilla con sombras de ojos a tu gusto. Después, la máscara de pestañas y maquilla las cejas. Si no te gusta la ceja maquillada, límpiala con un bastoncillo y agua micelar por si han quedado restos de base de maquillaje.

12. Polvos de sol y colorete:

Para evitar efectos indeseados a la hora de aplicar los polvos de sol, elige un tono o dos como máximo por encima del tono de tu propia piel.

Para pieles muy blanquitas, la mejor opción es escoger polvos satinados ultraligeros con tonos ligeramente rosados o melocotón. En cambio, para pieles medias/oscuras se pueden utilizar mates o irisados, ambos son favorecedores. Dependerá más de tus gustos personales. A la hora de escoger tonos irisados los más favorecedores, en este caso, son los tonos ocres y dorados.

Si, además de broncear, quieres aprovechar el aporte de color para realizar la técnica de contorneado, Cristina Lobato recomienda aplicar el polvo gradualmente desde las sienes, pasando por la parte alta de los pómulos en forma diagonal y en la zona de la mandíbula desde su comienzo hasta la barbilla.

Si lo que deseas es simular un bronceado natural, es el efecto más acertado y favorecedor sea cual sea tu tipo de rostro. Para conseguir este efecto, aplica el polvo en las zonas que de forma natural cogen más color cuando nos exponemos al sol. Comienza aplicando los polvos en el centro de la frente, entre arco de ceja y ceja, la zona de las mejillas hacia la oreja de forma sutil y en línea recta, la barbilla, el cuello y por último la zona central del escote.

13. El pintalabios:

Puedes escoger un primer para suavizar el labio y prolongar la duración del color. Además, si tienes líneas de expresión o los contornos no están muy definidos, el primer va a evitar que el labial se mueva.

piluca santos

Piluca Santos

De pequeña quería ser modelo, pero como no llego ni al 1,70 m. de Kate Moss mi madre me sugirió que mejor aprendiera a coserme los bajos de los pantalones. Era el primer paso para convertirme en una diseñadora de renombre. Después descubrí que enhebrar la aguja no era lo mío y que quizá enhebrar palabras se me daría algo mejor. He venido a cazar tendencias, criticar potingues y a comer toda la ensaladilla rusa que me dejen.

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