Paula Echevarría estrena sandalias acolchadas de Stradivarius que parecen de lujo

Serán la estrella de todos los looks de verano que están por venir. ¡Verás como te suenan cuando los veas!

Paula Echevarria
Paula Echevarria (GTRES)

Hay tres grandes tendencias que están pegando muy fuerte esta primavera en Instagram. Por un lado, las rebecas de mangas abullonadas, por otro, los vestidos midi con abertura lateral y escote Bardot, que están entre los 10 vestidos más bonitos del verano, y finalmente, las sandalias acolchadas de Bottega Veneta. No hay influencer que no haya caído rendida a ellas (y Alexandra Pereira y Paula Ordovás son dos de los ejemplos), sin embargo, Paula Echevarría ha preferido la versión low cost de las sandalias más famosas de Instagram que ya están en Stradivarius. 

 

De color caramelo y destalonadas, tienen una tira gruesa y trenzada como las de la firma de lujo. y A la venta Stradivarius, por 29,99 euros, tiene un tacón muy cómodo de solo 6 centímetros, lo que las convierte en una de las sandalias más versátiles del verano. ¿Te gustan? Pues que sepas que está disponible en todas las tallas. 

 

El otro bolso viral

Confirmado: Bottega Veneta es el nuevo Celine o, lo que es lo mismo, la nueva firma de lujo más amada de Instagram. Desde que la firma fichó a Daniel Lee como director creativo, que estuvo siete años en la colección Ready to Wear de Celine, no ha hecho más que crear prendas virales. Primero fueron los bolsos de mano fruncidos Pouch, luego las sandalias acolchadas con tacón que se las hemos visto hace muy poco a la influencer y experta en moda Paula Ordovás y ahora hay nuevo objeto de deseo, el bolso padded cassette.

Acolchado, tipo bandolera y de piel, el padded cassette de Bottega Veneta es maravilla pura, sí, pero su precio no es tan estupendo si lo comparamos con otros bolsos caros aunque accesibles que hay en el mercado. Cuesta 1950€ y en la versión beige, que le fichamos a Rosie Huntington-Whiteley, es un auténtico objeto de deseo.

piluca santos

Piluca Santos

De pequeña quería ser modelo, pero como no llego ni al 1,70 m. de Kate Moss mi madre me sugirió que mejor aprendiera a coserme los bajos de los pantalones. Era el primer paso para convertirme en una diseñadora de renombre. Después descubrí que enhebrar la aguja no era lo mío y que quizá enhebrar palabras se me daría algo mejor. He venido a cazar tendencias, criticar potingues y a comer toda la ensaladilla rusa que me dejen.

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