Paula Loves ha fichado en Uterqüe la chaqueta tweed que va a estar en el armario de las chicas que adoran el cuello bobo

De momento, que sepas que está disponible, pero no sabemos por cuánto tiempo porque tiene un montón de posibilidades.

Paula Moya
Paula Loves, con vestido de cuello bobo (@paula.loves)

O los amas o los odias, pero lo que está claro es que quien se enamora de una prenda con cuello bobo no se conforma con solo tener una en su armario y le es tan fiel que quiere otra, otra y otra. Delooker, que sepas que no eres la única porque a Paula Loves le ocurre lo mismo que a ti y a mí. Este verano le fichamos el vestido blanco de Zara, que se acabó convirtiendo en viral, como ella misma predijo -fue una de las primeras en lucirlo-, después la chaqueta de punto, también de Zara, con botones joya, cuello azul y cuerpo rosa, y ahora con una chaqueta tweed de Uterqüe, que además tiene truco. 

 

Entre lo nuevo de Uterqüe, hemos encontrado la chaqueta de estilo Chanel que ha lucido la influencer en su último reels en Instagram, que combina con vaqueros slouchy, camiseta blanca y mules de tacón y zapatillas. De momento, que sepas que está disponible, pero no sabemos por cuánto tiempo porque tiene un montón de posibilidades. Al ser azul, es la típica chaqueta a la podemos recurrir en invierno, si la combinamos con tonos oscuros, y en primavera, con un total look, por ejemplo, en blanco. 



Chaqueta tweed de Uterqüe
Chaqueta tweed de Uterqüe (159€)

A la venta en todas las tallas, menos la L, que en la web ahora mismo está agotada, la chaqueta de Paula Moya cuesta 159 euros y el cuello bobo y los puños, ambos con detalles joya, son de quita y pon, por lo tanto, si quieres darle un toque más formal y menos naif, puedes quitarlos. 

piluca santos

Piluca Santos

De pequeña quería ser modelo, pero como no llego ni al 1,70 m. de Kate Moss mi madre me sugirió que mejor aprendiera a coserme los bajos de los pantalones. Era el primer paso para convertirme en una diseñadora de renombre. Después descubrí que enhebrar la aguja no era lo mío y que quizá enhebrar palabras se me daría algo mejor. He venido a cazar tendencias, criticar potingues y a comer toda la ensaladilla rusa que me dejen.

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