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Rocío Osorno ha descubierto en Lefties los pantalones vaqueros que hacen culazo porque tienen efecto push-up

De corte skinny y tiro medio, los vaqueros push up de Lefties están disponibles en 9 colores y cuestan 15,99€

Rocío Osorno
Rocío Osorno estrena pantalones vaqueros de Lefties (@rocio0sorno)

Aunque los pantalones vaqueros sean posiblemente la prenda que más nos ponemos, por eso es un básico, no es nada fácil encontrar unos que te sienten muy bien. Todas lo sabemos, a veces renunciamos a lo que más nos favorece por ir a la moda y llevar los pantalones vaqueros que son tendencia, pero hay pocos pantalones vaqueros que sienten mejor que los pitillos. Los baggy, los mom, los ripped… están entre los vaqueros más vendidos en tiendas como Zara o Mango, pero si hay unos pantalones vaqueros que hacen culazo son los push up, que realzan los glúteos, justo los últimos que acaba de estrenar Rocío Osorno. 

 

Rocío Osorno
Rocío Osorno, con vaqueros de Lefties

La diseñadora sevillana, que recientemente acaba de lanzar su línea de mascarillas premium con bordados y lentejuelas, creó un look cuajado de básicos: camiseta, americana, salones negros y pantalones vaqueros. En la web de Lefties hemos encontrado el mismo modelo de pantalones vaqueros que ha lucido la influencer y, no nos extraña que le sienten como un guante, porque son push up y se adaptan a la silueta como si se tratara de una segunda piel. 

De corte skinny y tiro medio, los vaqueros push up de Lefties están disponibles en 9 colores y cuestan 15,99€. Además, abarcan todas las tallas, desde la 34 a la 46. 

piluca santos

Piluca Santos

De pequeña quería ser modelo, pero como no llego ni al 1,70 m. de Kate Moss mi madre me sugirió que mejor aprendiera a coserme los bajos de los pantalones. Era el primer paso para convertirme en una diseñadora de renombre. Después descubrí que enhebrar la aguja no era lo mío y que quizá enhebrar palabras se me daría algo mejor. He venido a cazar tendencias, criticar potingues y a comer toda la ensaladilla rusa que me dejen.

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