Marta Lozano, en el centro de la polémica por su vestido en la boda de Marta Pombo

¿Plagio o inspiración? Instagram se ha llenado de comentarios en los que resaltan el gran parecido entre el vestido de Fernando Claro que lució la influencer y otro de hace años de Inés Domecq diseñado por Roberto Diz.

Marta Lozano
Marta Lozano y su novio Lorenzo en la boda de Marta Pombo (GTRES)

La boda de Marta Pombo ha dado para mucho. La influencer y Luis Giménez se casaron el sábado en Loredo, Cantabria, con una ceremonia y una celebración por todo lo alto: verbena, tómbola, recena traída de McDonalds, kit de resaca… Se nota que la pareja no escatimó en detalles, como tampoco lo hicieron los invitados, que lucieron sus mejores galas para la ocasión. María y Lucía Pombo, las hermanas de la novia, se coordinaron en sus looks y se vistieron de fucsia, Natalia Coll derrochó estilo con su tres piezas de pantalón, chaqueta y top de Sara Sánchez, Teresa Andrés Gonzalvo apostó por un conjunto de Navascués de inspiración años 90 que bien podría haber aparecido en una de las películas de la época… Pero de todas las invitadas de la que más se habla es de Marta Lozano, que está en el centro de la polémica por el modelito que escogió. 

La influencer valenciana, íntima amiga de la novia y de sus hermanas, estrenó un vestido mint de Fernando Claro Couture con largo midi, abertura lateral, escote barco y detalle en relieve que combinó con un tocado en color crudo de Betto García, un conocido sombrerero de Valencia. En cuanto compartió la foto del conjunto, su Instagram se llenó de comentarios alabando su elegancia. Qué barbaridadl, chicas”,  le escribió la también influencer y diseñadora Rocío Osorno. Alba Díaz se quedó igual de impresionada y así se lo comunicó a Marta. “No me puede gustar más lo que veo”, posteó sobre la foto en la que Marta aparecía junto son su amiga Teresa. 

Marta Lozano
El look de Marta Lozano de Fernando Claro (Instagram)
Inés Domecq
El look Inés Domecq de Roberto Diz (Instagram)

Minutos después, saltaba la bomba en la cuenta de Instagram de Roberto Diz. El diseñador gallego afincado en Sevilla compartió un look antiguo de Inés Domecq, una de las mujeres más elegantes de nuestro país, con una de sus creaciones: un dos piezas color mint, largo midi, escote barco y detalle en relieve que combinó con un tocado crudo. ¿Os suena de algo? Pronto, los seguidores de Diz se dieron cuenta de lo que quería transmitir el diseñador con su elegante estrategia y su “Happy”. No le hicieron falta las palabras para que el resto captara su mensaje. “Ya decía yo que me resultaba familiar…”, confesaba una usuaria. “Es que han copiado hasta el tocado…”, se percató otra seguidora de Diz. “Azul me quedé cuando vi el clon”, escribió otra fan de la aguja de Diz. 

Inés Martín Alcalde
La opinión de Inés Martín Alcalde (Instagram)

De momento, ni Marta Lozano ni Fernando Claro, uno de los mejores diseñadores de nuestro país que cuenta con un séquito de fans entre  influencers como Paula Ordovás o la hermana de la novia María Pombo, han hecho ninguna declaración al respecto, sin embargo, las redes sociales están ardiendo con tanto parecido.

La diseñadora especializada en vestidos de novia e invitada Inés Martín Alcalde se ha posicionado en este conflicto entre dos grandes de la aguja en nuestro país. “¿Qué te ha parecido la polémica con el traje de Fernando Claro y Roberto Diz?”, le preguntó una segunda en un preguntas y respuestas. Inés no se cortó a la hora de responder. “No me gustan las copias de cosas actuales, no van conmigo y menos si lo lleva Inés Domecq que es muy difícil de superarla”, zanjó la diseñadora.

piluca santos

Piluca Santos

De pequeña quería ser modelo, pero como no llego ni al 1,70 m. de Kate Moss mi madre me sugirió que mejor aprendiera a coserme los bajos de los pantalones. Era el primer paso para convertirme en una diseñadora de renombre. Después descubrí que enhebrar la aguja no era lo mío y que quizá enhebrar palabras se me daría algo mejor. He venido a cazar tendencias, criticar potingues y a comer toda la ensaladilla rusa que me dejen.

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