Trucos para evitar y curar las rozaduras de las sandalias

De la mano de las sandalias y del verano suelen venir las rozaduras y ampollas. Si estás cansada de que cada año te ocurra lo mismo, toma nota de estos trucos para evitarlas.

Cada verano, cuando recuperamos (o estrenamos) sandalias, suelen hacer aparición las temidas y molestas rozaduras. Aunque no a todo el mundo le afectan por igual, las rozaduras son más habituales en esta época del año ya que el calzado veraniego lo llevamos sin medias ni calcetines, estando en contacto directo con nuestros pies. Cuanto más sensible es tu piel, más probabilidades tienes de que te rocen unas sandalias. Otro factor que influye es la calidad del calzado. Si el material es bueno, es menos probable que nos haga daño. 

Delooker, si estás cansada de que tus pies se llenen de ampollas y heridas hasta que se acostumbran a las sandalias, toma nota de los mejores trucos para prevenir las rozaduras. Y si tienes la mala suerte de estar sufriendo las consecuencias de las rozaduras, también vamos a darte algunos consejos para curarlas cuanto antes y de manera efectiva. 

Cómo evitar que te rocen las sandalias

Ha llegado esa época del año en la que llevar una caja de tiritas en el bolso es algo fundamental, ya que nunca sabemos cuándo nos van a hacer daño unas sandalias que nos arruinen el día. Pero, como se suele decir, más vale prevenir que curar… ¡Esto es todo lo que puedes hacer por evitar las rozaduras!

1. Aplica vaselina o Nivea en el interior del zapato

Uno de los trucos que aprendimos de nuestras madres desde que éramos pequeñas consiste en untar con vaselina pura o con Nivea (la de la lata azul, de toda la vida) las sandalias por dentro (o al menos las zonas más conflictivas para las rozaduras). De esta manera, conseguiremos ablandar y suavizar las tiras y todas las partes más rígidas que puedan dañarnos. 

2. Alíate a los sticks anti rozaduras

Otra solución muy práctica de evitar las rozaduras de las sandalias son los sticks anti rozaduras. Este tipo de productos se aplican directamente sobre el pie (en las zonas donde suelen salirnos heridas y ampollas) y crean una fina película protectora. Además, su tamaño es comodísimo para llevar siempre en el bolso. 

3. Sandalias en el congelador

Aplicar frío a las sandalias también funciona para evitar las rozaduras. ¿Cómo puedes hacerlo? Llena de agua un par de bolsas de plástico (de las que usamos para congelar), mételas dentro de las sandalias y déjalas en el congelador. El frío hará que las sandalias se dilaten y aumenten ligeramente su tamaño. 

4. Polvos de talco contra el sudor

Antes decíamos que el contacto directo con la piel y la calidad del calzado son dos factores que influyen en la aparición de rozaduras, pero no son los únicos. El sudor es otro de los culpables de muchas ampollas y rozaduras, por lo que es fundamental mantener los pies lo más secos posible. Para conseguirlo bastará con aplicar polvos de talco en los pies, incidiendo especialmente en la planta del piel y entre los dedos. 

5. Hidrata muy bien los pies

Otra manera de prevenir las rozaduras consiste en mantener los pies bien hidratados. Los pobres suelen ser los grandes olvidados, lo sabemos… Pero delooker, si te acostumbras a ponerte crema de pies, la piel estará más fuerte y elástica, por lo que se reduce la probabilidad de que unas sandalias te hagan daño.

Cómo curar una rozadura

Si no has podido hacer nada para evitar que te salga una rozadura, es fundamental que la cuides y la cures cuanto antes. Por supuesto, lo primero que debes hacer es olvidarte de las sandalias que te han hecho daño hasta que la herida desaparezca. 

Debes lavar la rozadura muy bien con agua y jabón y, tras secar bien la zona, ponerte una tirita o apósito de hidrogel. Además de evitar el roce en la zona, favorecen el proceso de cura y cicatrización de la herida.

Irene Cirvida

Irene Cirvida

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