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Tips para comer sano en la oficina y ser... ¡Más productiva!

Descubre los consejos definitivos para volver a la oficina después del verano comiendo sano y variado. Estos sencillos cambios en tu rutina impactarán directamente en tu salud física y en tu rendimiento en el trabajo.

Si estás leyendo esto es porque muy probablemente pases la mayor parte de tu semana delante del ordenador en una oficina. A esto le tenemos que añadir una (cada vez más) amplia oferta de establecimientos de comida rápida y take aways cerca de las oficinas que para nada están en línea con lo que debería ser una dieta equilibrada.

La mala alimentación no solo impacta negativamente en nuestra salud; también puede afectar nuestro rendimiento en el trabajo aumentando la dificultad para concentrarnos, disminuyendo nuestros niveles de energía y provocándonos irritabilidad.

Es más que sabido por todos que deberíamos comer una dieta equilibrada y hacer ejercicio regularmente, pero sabemos que no es tan fácil ponerlo en práctica cuando trabajas 9 horas de lunes a viernes, tardas una hora en llegar a la oficina y apenas tienes tiempo para ti. 

¿Cómo comer sano en la oficina?

En este artículo descubrirás consejos prácticos para mejorar tu plan de comidas durante tu jornada laboral introduciendo pequeños cambios en tu rutina.

1. Infórmate

Es esencial saber el valor nutricional de los alimentos que ingerimos, ya que tiene un impacto directo en nuestra salud física y mental.

 
2. Créate una rutina

Parte del motivo por el que caemos en los malos hábitos es porque no nos planificamos una rutina saludable, y nos dejamos llevar, lo que tiene como resultado acabar comiendo cualquier cosa. Si creas tu propio menú, te aseguras de tener una dieta variada y el cuerpo no te pedirá alimentos que no necesita, ya que estarás haciendo estas decisiones antes de que tengas hambre. No te olvides de llevar siempre contigo snacks sanos de camino al trabajo para evitar caer en la tentación de la máquina de snacks.


3. No te saltes comidas

Este punto es más importante de lo que imaginas: tus niveles de glucosa disminuirán y te será más difícil concentrarte. Esto aumentará tu nivel de ansiedad, lo que provocará que hagas decisiones erróneas en tu siguiente comida.

Pero sobre todo, ¡no te saltes el desayuno! No desayunar aumentar el riesgo de tener hipertensión, diabetes, obesidad y colesterol alto. Hacer una primera ingesta en el día por la mañana hace que tu cuerpo queme más calorías a lo largo del día y ayuda a mantener a raya los niveles de cortisol. Así que apuesta por desayunos saludables que te llenen de energía. 

 

4. Hidrátate

La deshidratación durante la jornada laboral puede llevar a un descenso de la productividad, reducción de las habilidades cognitivas y ralentización de los tiempos de reacción. Por lo tanto, es muy importante mantenerse hidratada a ser posible con agua, evitando las bebidas carbonatadas y el café ya que pueden producir efectos adversos como la deshidratación, hiperglucemia y alteraciones del sueño.

 

5. Come frutas y verduras

Sabemos que es la parte más complicada. El almuerzo ideal debe contener las cantidades exactas de proteínas, azúcares, grasa, fibra, carbohidratos y demás nutrientes… suena estresante, ¿verdad? Varios estudios han demostrado que cuantas más frutas y verduras comamos a lo largo del día, más concentradas y creativas estaremos. Esto es debido a que las frutas y verduras contienen nutrientes esenciales que favorecen la producción de dopamina, que juega un papel fundamental para mantenernos curiosos y motivados. Además, contienen antioxidantes que mejoran nuestra memoria y nos mantienen de buen humor, ¡son todo ventajas!


6. Picotea, pero con cabeza

Mientras que muchas personas intentar no picar entre horas, lo cierto es que tomar snacks sanos entre comidas te pueden ayudar a mantener los niveles de energía a lo largo del día. El hambre puede ser una distracción importante mientras trabajamos y muchas veces acabamos acudiendo a la máquina de vending, probablemente para comprar algo cero healthy.

¿Qué es un buen snack para el trabajo? Te preguntarás.

  • Frutos secos
  • Frutas y verduras como zanahorias, pimientos, apio y demás crudités que son geniales para picar entre horas.
  • También puedes llevarte de casa un huevo duro, yogur griego o edamame.

Recuerda planificar esta parte cada semana en casa. Así evitarás caer en la tentación de los snacks ultraprocesados.

Ahora que ya conoces estos consejos para comer más sano en la oficina, anímate a poner en práctica estos tips y notarás un mayor rendimiento en el trabajo y una mayor salud física. ¡Son todo ventajas!

Lara Ontiveros

Lara Ontiveros

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