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Todo lo que debes saber antes de practicar 'sexting'

Cada vez es más común compartir mensajes, fotos y vídeos de contenido sexual con parejas o ligues. Pero aunque para algunos sea una actividad muy excitante, entraña riesgos. Y tú, ¿tomas precauciones cuando practicas 'sexting'?

Seguro que la palabra sexting te suena. Y si no, te contamos el origen de este anglicismo. Sexting procede de las palabras “sex” ( sexo) y “texting” (envío de mensajes de texto). Como ya habrás intuido, hablamos de esos mensajes que enviamos a través de las redes sociales o dispositivos móviles con un alto contenido sexual o erótico. Hace años que esta práctica se imaginaba como algo poco común o solo para los más atrevidos, pero la democratización de los smartphones, Internet, las app de ligue y las redes sociales, han cambiado por completo esta idea.

Actualmente, la virtualidad es cada vez más cotidiana y a nivel sexual nos hemos liberado (aunque aún nos quede camino por recorrer), y todo ello nos ha llevado a que el sexting sea un hábito en la vida de muchos. De hecho, el 70% de los encuestados por la app AdoptaUnTío asegura que no solo conoce el término sexting perfectamente, sino que, además, ha sucumbido a la tentación de compartir este tipo de material íntimo, bien sea a través de textos, fotos, vídeos, audios… o una combinación de todo.

“Llevamos muchos años hablando de cómo la tecnología ha cambiado la forma de relacionarnos y de expresar nuestras emociones a través de los recursos que nos ofrecen los dispositivos móviles. El auge del sexting responde, precisamente, a esa búsqueda constante de ser más creativos y aprovechar las alternativas digitales para llegar a las personas de una forma diferente. En un contexto donde gran parte de nuestro tiempo lo dedicamos a las pantallas, es normal que esta práctica se popularice, aunque siempre recomendamos hacerlo con responsabilidad”, explica Laura Solé, Country Manager de AdoptaUnTio.

¿Cuáles son las consecuencias del 'sexting'?

Aunque pueda verse como una actividad excitante, contengan o no material audiovisual, esta práctica de mensajes subidos de tono puede conllevar ciertos riesgos. Si bien es cierto que es muy habitual practicarlo con una pareja estable, no son pocos los que realizan sexting con un ligue puntual o incluso con desconocidos a través de app o redes sociales.

Si bien es cierto que el sexting es una manera muy válida e, incluso, inspiradora de compartir emociones con la persona que te gusta, también es verdad que, en algunos casos, podría transformarse en un arma de doble filo si no lo haces de manera correcta. Lo más recomendable es compartir este tipo material solo con personas de nuestro entorno íntimo y valorando siempre hasta qué punto es de nuestra total confianza. Asimismo, asegúrate de que esa persona desea recibir ese contenido sexual porque de lo contrario, podría considerarse acoso.

Además, ten siempre en cuenta que no es aconsejable enviar imágenes donde se vea el rostro o alguna señal que identifique a la persona como tatuajes. Evidentemente, tampoco podemos hacer copias de las fotos. También es vital mantener protegidos nuestros dispositivos móviles (donde guardamos estas fotos, vídeos, etc) para reducir su vulnerabilidad frente a hackers y robo de información por parte de terceros. 

Resumimos así todo lo que debes tener en cuenta si has decidido practicar sexting de forma segura: 

  1. Asegúrate de hacerlo de forma libre, sin presiones, amenazas o de forma precipitada.
  2. Valora, dentro de lo que puedes conocer, si la persona que lo va a recibir merece esa confianza por tu parte. 
  3. ¿Seguro que quiere recibir este tipo de mensaje? Cuenta con su consentimiento previo
  4. Revisad ambos vuestros móviles para estar seguros de no tener algún tipo de virus que ponga en riesgo la difusión del material. 
  5. ¿Qué imagen o vídeo vas a enviar? Lo ideal es que no se te vea el rostro ni señales que puedan identificarte corporales, de tu hogar, etc. 
  6. Investiga apps que permiten sexting seguro (Confide, Between, Signal, Telegram...). En Instagram cuentan con la opción conocida como "bomba" dentro de los mensajes directos. Envías foto o vídeo que desaparece en cuanto se visualiza, solo se puede ver una vez. Aunque debes contar siempre con la posibilidad de que lo graben o fotografíen desde otro dispositivo... 
  7. Evita el uso de wifi público en el momento del envío. Y pide a quién lo reciba que tampoco lo haga. 
  8. Antes de darle a enviar verifica todo. Lo que envías, a quién y a través de qué medio. Una vez que lo hagas no hay vuelta atrás. Evitemos errores indeseados. 
  9. Elimina de tu móvil y de la nube las fotos enviadas y quien las reciba debe hacer lo mismo. 

¿Cómo nos protege el Código Penal frente al 'sexting'?

Fue necesario reformar el artículo 197 del Código Penal para dar cabida a los delitos relacionados con el sexting. Por ejemplo, a través de la difusión de estos contenidos sin permiso como venganza de ex parejas. Es decir, hacer públicas imágenes o vídeos que han sido obtenidos con consentimiento, pero que se difunden sin él. El apartado 7º de este artículo dice:

“Será castigado con una pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a doce meses el que, sin autorización de la persona afectada, difunda, revele o ceda a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales de aquélla que hubiera obtenido con su anuencia en un domicilio o en cualquier otro lugar fuera del alcance de la mirada de terceros, cuando la divulgación menoscabe gravemente la intimidad personal de esa persona. La pena se impondrá en su mitad superior cuando los hechos hubieran sido cometidos por el cónyuge o por persona que esté o haya estado unida a él por análoga relación de afectividad, aun sin convivencia, la víctima fuera menor de edad o una persona con discapacidad necesitada de especial protección, o los hechos se hubieran cometido con una finalidad lucrativa”.

En este sentido, debes conocer también estos conceptos relativos al sexting:

  • Sextorsión: se refiere al chantaje y extorsión que se realiza a la persona protagonista del contenido erótico. El material conseguido a través del sexting se utiliza para obtener algo a cambio de la víctima mediante la amenaza de su publicación y difusión. La sextorsión se basa en el miedo y vergüenza a que la fotografía o vídeo sean públicos.
  • Grooming: es la práctica de abuso y acoso sexual por parte de una persona adulta a una menor con el objetivo de obtener concesiones de tipo sexual. Mediante el engaño, el adulto logra que el menor le envíe material sexual, que posteriormente usará como chantaje o sextorsión para obtener más contenido o lograr encuentros sexuales.

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