Vídeo de la semana

Intercambio de parejas: cómo, dónde y por qué las parejas se atreven con estas prácticas sexuales

El número de swingers no para de crecer en todos los países, incluido España, pero todavía hay muchos falsos mitos alrededor de esta práctica... Te desvelamos todo lo que tienes que saber si te estás planteando intercambiar pareja.

Pareja en la cama
Unsplash

El amor libre está en auge y son cada vez más parejas las que se lanzan a abrir su relación. ¿Rutina? ¿Fantasía? ¿Ganas de vivir nuevas experiencias? No hay duda de que las relaciones que huyen de lo tradicional suscitan cada vez más interés y el intercambio de parejas, conocido como  swinging, está a la orden del día.

Intercambiar pareja, la nueva moda

Bien es cierto, que el swinging, es una práctica que siempre ha estado mal vista desde la perspectiva de la sociedad monógama tradicional, pero ahora, gana adeptos y supera la mera curiosidad por la experimentación para convertirse en un estilo de vida sexual. De hecho, el número de swingers no para de crecer en todos los países, incluido España, así como la oferta de clubs creados para ello, eventos privados, e incluso, las aplicaciones destinadas a esta práctica. 

“Cuando el sexo deja de ser un tema exclusivamente de alcoba y cada miembro de la pareja verbaliza lo que desea sexualmente, estamos ante el acto de amor más puro”, señala Manuel Binternagel, portavoz de JOYclub. “Entender que nuestra pareja quiera dar rienda suelta a sus fantasías desde la libertad, enriquece y refuerza la relación”, añaden. 

¿Cómo se puede realizar un intercambio de pareja?

Hacer un intercambio de pareja no solo significa tener relaciones con otra persona, sino también mirar cómo otra pareja se relaciona ,o al revés: ser observado mientras practicas sexo con tu pareja. Como ves, hay muchos falsos mitos sobre los intercambios de pareja, y estos son solo algunos de ellos:

  • Puede ser una solución a los problemas preexistentes de pareja. Falso. Los problemas de pareja nunca se arreglan entre las sábanas y menos en brazos de otro. Es un error elegir una relación abierta para solucionar el problema. Lo primero es hablar y solucionarlo. En caso contrario, puede ser peor el remedio que la enfermedad.
  • Es un estímulo para los celos y el resentimiento hacia la pareja. Falso. Si hay total sinceridad desde el principio y se establecen bien las reglas antes de lanzarse a esta ‘aventura’, estos sentimientos no aparecen. Incluso, el hecho de no tener secretos, hace que tampoco surjan los celos y así, que mejore la confianza en la pareja por lo que la relación se endurece.
  • La competencia es inevitable. Falso. Siempre va a haber alguien que hace cosas a tu pareja que no le haces, pero eso no significa ser mejor ni peor. No se trata de ver algo diferente a lo que sucede en la cotidianeidad, sino de divertirse y disfrutar de la libertad sexual y del placer de ambos.
  • Uno se ve forzado a continuar cuando se encuentra en la situación. Falso. Una de las reglas de oro es en el intercambio de parejas es que “no es no”. No presionar a nadie y eso incluye a tu pareja. Ésta tiene que hacerlo por deseo propio y no por agradar a su pareja. El swinging es una elección, no una obligación, por lo que debe será aceptado por todas las partes, de manera libre y deseada.
  • Los swingers están obsesionados con el sexo. Falso. Ser swinger no significa que le guste todo, con todo el mundo y en cualquier momento. El swinger es una persona que disfruta con el sexo y que busca nuevas maneras de practicarlo, sin juzgar ni sentirse juzgado.

Continúa leyendo