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Estas mujeres tienen las mejores canciones feministas y tenemos 8 pruebas que lo demuestran

Empoderan, generan confianza, celebran la feminidad e inspiran a hacer lo mismo. 'Who run the world? Girls!'

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Beyoncé y sus canciones que hablan de empoderamiento femenino ya han dado la vuelta al mundo (Gtres).

Después de escuchar estas canciones, te sientes mejor. Son un impulso de energía femenina positiva y cada una de ellas habla de una faceta diferente de la vida de una mujer. Unas claman respeto, otras unidad. Unas denuncian desigualdades, otras reivindican la diferencia. Los mejores himnos feministas merecen tener su propia playlist y aquí la tenemos:

Beyoncé: Run the World (Girls)

No existe lista musical feminista que no incluya este tema de Queen Bey. Y lo cierto es que se lo ha ganado por derecho propio: se trata de una de las mejores canciones que hablan sobre el empoderamiento femenino. Su videoclip, dirigido por Francis Lawrence, es uno de los más destacados de su carrera - y eso que Beyoncé no escatima a la hora de realizar estas piezas comerciales - y ha alcanzado la categoría de fashion film, por lo que no te lo debes perder si la moda es una de tus aficiones.

Aretha Franklin: Respect

Respect fue compuesta por un hombre. El mismo que la dio a conocer: Otis Reding. Sin embargo fue la Reina del soul quien triunfó con la versión definitiva, cambiando los roles de género y la intención original. En ella no solo pide respeto a su pareja, sino que se lo exige rotundamente. Su poderosa interpretación del tema hace el resto.

Lady Gaga: Born this way

Lady Gaga abraza la diferencia dirigiéndose a las personas del colectivo LGTBQ y reivindica que hay que defender por encima de todo cómo es uno mismo, sin importar lo que piensen los demás. Con su lanzamiento arrasó en las listas musicales y la cantante afirmó que este trabajo era el mejor que había realizado hasta la fecha. Después vino su interpretación en A star is Born y el dueto de Shallow con Bradley Cooper, el Globo de Oro, el Grammy y el Oscar a la mejor canción original el mismo año.

M.I.A: Bad Girls

Su lema 'Live fast, die young / Bad girls do it well' fue su consigna de apoyo para el movimiento Women to drive en Arabia Saudí. Hasta septiembre de 2017 a las mujeres se les prohibía conducir vehículos motorizados en este país. Compuesta por ella misma, esta canción habla además de la relación de las mujeres con las drogas y el sexo.

Gloria Gaynor: I will survive

Escrita por Freddie Perren y Dino Fekaris, esta canción que hace tiempo que alcanzó la categoría de himno sirve para recordarnos constantemente que, como seres humanos, somos capaces de superar cualquier situación en la que nos encontremos por muy dura que sea emocionalmente. Gloria Gaynor necesitaba sacar fuerzas de flaqueza de donde fuera mientras se recuperaba de tras una separación, y mientras lo conseguía convirtió a esta canción en un megaéxito de la música disco que después han versionado otras artistas como Celia Cruz, Diana Ross o Shirley Bassey.

Janelle Monáe y Erykah Badu: Q.U.E.E.N.

Según Monáe, esta canción "es para todos los que se han sentido marginados. Quería crear algo para las personas que sienten que quieren renunciar porque no son aceptadas por la sociedad". Q.U.E.E.N. es el acrónimo de 'Queer, Untouchables, Emigrants, Excommunicated and Negroid' y trata, entre otras cosas, de cómo la industria de la música discrimina a las mujeres, que tienen que luchar constantemente por hacerse oír.

Lesley Gore: You don’t own me

Esta canción resiste al paso del tiempo a pesar de que la interpretación de Lesley Gore nos pueda resultar anacrónica. Se lanzó en 1963 y su sensualidad cautelosa inspiró a muchas mujeres y, al mismo tiempo, hizo sospechar a muchos hombres que no se fiaban de sus intenciones. Terminó convirtiéndose en un himno feminista de la década y se recuperó más tarde en la película El Club de las Primeras Esposas, donde Bette Midler, Goldie Hawn y Diane Keaton hacen una interpretación maravillosa del tema.

No Doubt: Just a girl

Gwen Stefani demostró desde el primer momento que ella puede ser cualquier cosa excepto un estereotipo de mujer recatada. Just a girl - del álbum Tragic Kingdom - es buen ejemplo de ello. Nació como un acto de rebeldía contra los padres de la cantante porque le imponían un toque de queda que ella no aceptaba, pero ha terminado convirtiéndose en una crítica a la sociedad que intenta proteger a las mujeres poniendo el foco en el peligro que supone caminar solas por la calle de noche, en vez de centrarse en educar y perseguir a quien comete las agresiones.

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