Curiosidades sobre protocolo real: así tienen que comportarse las 'royals'

Pertenecer a la realeza no es fácil, al menos no en lo que respecta a protocolo. Cada gesto se mide al milímetro: cómo vestir, cómo saludar a la gente, cómo usar los cubiertos... repasamos algunas de las normas más curiosas, por si llega el día en el que te marcas un Meghan Markle y te conviertes, de repente, en princesa. Nunca se sabe...

Si algo aprendimos viendo Princesa por Sorpresa, es que el protocolo real es una asignatura tan complicada como lo era Química o Matemáticas en el colegio. No solo requiere memoria para aprenderse las numerosas reglas, también la paciencia para acatar órdenes, cumplirlas, y además, sin que se te note. Porque nunca verás a Kate Middleton quejándose de tener que llevar vestidos por debajo de la rodilla o de tener que apretar la mano a un gran número de personalidades. Forma parte de su trabajo y su reputación muchas veces depende de que lo hagan bien o mal.

A veces suele ser tan agotador tener que comportarte en cada ámbito —al menos en el público— tal y como te dicen. De hecho, las lenguas hablan de que este precisamente ha sido el motivo que ha llevado a los duques de Sussex a renegar de la familia real: Meghan Markle, a quien nunca se le dio muy bien seguir el protocolo (y nos encantaba), se habría cansado de ser una figura pública tan escrutada.

Pero no por ello deja de fascinarnos todo lo que rodea a este protocolo, pues nos parece cuanto menos curioso. Que no te pase como a Anne Hathaway cuando le dijeron que era princesa de Genovia. Si ese día llega, siempre puedes contar con esta guía que hemos preparado para ti.

Lo hemos hecho con la ayuda de Marina Fernández, directora de relaciones institucionales de la Escuela Internacional de Protocolo, quien nos ha contado los secretos de los royals: así es como deben de comporarse.

La etiqueta

Saber qué ponerse en cada momento es esencial: la etiqueta marca la hora del día, de hecho dependiendo de si el evento es por la mañana o por la noche, el largo del vestido será uno u otro. Y lo mismo ocurre con el color de las prendas.

  • Por la mañana, los hombres visten traje oscuro y las mujeres deben llevar trajes cortos, pero nunca jamás por encima de la rodilla.
  • A medio día o la hora de comer, ellos llevan chaqué y ellas un vestido tipo cocktail.
  • Al caer la noche existen dos tipos de vestimenta: los hombres se pueden enfundar un esmoquin con chaqueta negra o blanca, el mismo color que deben llevar sus pajaritas. Las mujeres lucen un vestido largo, pero que no llegue hasta el suelo.
  • En los eventos más formales, como las bodas, los hombres lleven frac y las mujeres un vestido largo de gala

Y esto te parece demasiado, tenías que ver lo que ocurría en la época victoriana, cuando los royals se cambiaban hasta cinco veces en un solo día. Existía la etiqueta para el desayuno, para dar un paseo, para recibir a las visitas...

Y así es como se debe saludar

Esto es algo que cambia según el país al que pertenezca la casa real de la que hablemos. Normalmente se saluda con la mano mientras se inclina ligeramente la cabeza, aunque también se hacen semi reverencias mientras se mantiene el contacto con los monarcas. 

royals
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A la hora de comer...

  • Al sentarse en la mesa, debes hacerlo siempre después de que se siente el rey o la reina.
  • La servilleta siempre se pone en las piernas aunque los platos aún no hayan sido servidos.
  • No puedes ser la primera que empiece a comer, antes debes esperar a que lo hagan las personas que te han invitado a ese evento, generalmente los monarcas o los príncipes.
Comedor en el Palacio Fernán Núñez
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  • Intenta dejar el bolso en el ropero (ni se pasa por la cabeza lo del móvil en la mesa), pero si no se puede, entonces deberás colocar el accesorio bajo la silla o en tus piernas, cubierto con la servilleta.
  • De izquierda a derecha tendremos primero el pan, luego nuestro plato y luego a la derecha el agua.
  • En cuanto a los cubiertos, es complicado: hay hasta 10 tipos diferentes, pero recuerda que siempre se sigue la misma norma, que es usarlos de dentro a fuera de la mesa.
  • La copa de vino siempre se debe situar a la derecha y el agua a la izquierda.

 

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