Cómo vestir a los 30

Si eres de las que acaba de acaba de cambiar de década y andas un poco perdida para sacar a relucir tu estilo propio, toma nota de esta lista de advertencias para aprender a vestir bien a los 30.

vestir a los 30
Look de street style (Foto: IMAXTREE)

Si en 2020 cumples 30 años, felicidades. Bienvenida a la década de la liberación estilística. Estarás pensando que por qué es exactamente por lo que te felicitamos pero créenos cuando te decimos que recordarás este entusiasmo cuando, dentro de un tiempo, te encuentres diciéndole algo parecido a otro proyecto de exveinteañera preocupada por cómo vestir a los 30. Vamos a tratar de explicarte por qué.

De entrada, porque ha desaparecido el yugo de la adolescencia, cuya marca se deja notar todavía a lo largo de la veintena; y también porque el aprendizaje de la experiencia acumulada con los crímenes de estilo que has cometido en el pasado te da cierta sabiduría en cuestión de moda. No te martirices con ello, que tire la primera piedra aquella persona que no se haya vestido en alguna ocasión para ser aceptada o agradar a los demás pese a no gustarse a sí misma. 

Esto al cumplir 30 se acaba. O se debería acabar. Te animamos a ello, desde luego. Cuando una se conoce tanto a sí misma y da prioridad a su personalidad por encima de cualquier otro factor, tiene medio camino recorrido porque tendrá más que adquirido y asimilado el mantra de aplicación fundamental sobre cómo vestir a los 30 -y para todo en la vida a partir de dicha edad-: explotar las virtudes y esconder los defectos. O lo que es lo mismo, aceptar las limitaciones de una misma. A veces, renunciar a una tendencia porque no se adapta a tus características físicas o gustos es el primer triunfo de una mujer estilosa. 

Prima la calidad frente a la cantidad

Un segundo mantra que puedes grabarte a fuego en la memoria es ese que dice “menos es más”. Manido es un rato, lo sabemos, pero ponerse un poco Marie Kondo no viene mal a la hora de afrontar la manera de vestir a los 30. La calidad es más importante que la cantidad, y sobre todo lo es que todo lo que tengas guardado con mimo en tu vestidor y zapatero sean prendas y complementos que te pondrías sí o sí. Que te hacen dudar cuando piensas el look del día siguiente pero no porque te den pereza, sino porque te da rabia no poder elegirlo todo. 

Y esto enlaza directamente con otra clave de las claves para tener éxito a la hora de vestir a los 30 por la que antes hemos pasado de soslayo: te tienes que gustar a ti misma en primer lugar. Por eso, si de verdad consigues que esta sea tu prioridad, te darás cuenta cuando un día estés ordenando tu armario que guardas en él tiene un hilo conductor, un sentido global, como si todas las prendas fueran de la mano. No quiere decir esto que vistas siempre igual; quiere decir que, de forma natural, lo harás con un discurso acorde con tu personalidad.

Usa los básicos como aliados

Sea esta de una forma o de otra, como básicos hay muchísimos en la moda, son estos los pilares fundamentales sobre los que construir tu estilo a los 30. Piensa que son los básicos las inversiones más inteligentes puesto que te ayudan a definir tu “imagen de marca”, porque son prendas de largo recorrido y también porque son la mejor forma de absorber, incorporar y adaptar a tu gusto y personalidad las tendencias de cada temporada. 

Por último, dos consejos más para treintañeras con gusto por la moda. El primero, especial atención a las prendas y bolsos icónicos. De nuevo, la calidad por encima de la cantidad. Enriquecen tu armario, no cabe duda de que a nivel de estilo e imagen son un salto cualitativo, y le dan un plus de empaque y altura que te hará ver el conjunto de lo que tienes en él con mejores ojos. No infravalores este último argumento porque el factor psicológico es fundamental en todo, también a la hora de mirarse en el espejo. 

No pierdas la creatividad

El último tip de esta pequeña guía sobre cómo vestir a los 30, no tiene mucho misterio: ¡diviértete! Es una obviedad, pero no por llevar 20 años con nuestras parejas dejamos de decirnos “te quiero”, ¿verdad? Pues eso. Que lo que elijas ponerte te llene y te divierta. Si eso es ir siempre discreta y clásica, adelante, por supuesto, pero profundiza sin miedo en esa debilidad con la que te atreverías a jugar sin límites: los bolsos, los zapatos, los pañuelos y hasta el pelo si es que no encuentras inspiración en la ropa. 

Es fundamental dejar espacio para la diversión. Curiosamente, es esto lo principal que deberíamos copiar de cualquier década anterior y es lo que muchas veces olvidamos. 

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